Bogotá, 2 oct (EFE).- EL 2 de octubre de 2016 los colombianos dijeron 'No' al acuerdo de paz que firmó el Gobierno con la guerrilla de las FARC en un plebiscito que reflejó la polarización del país en ese momento y que este viernes, 10 años después de aquella votación, aún persiste.
Ese día, 13 millones de los 34,8 millones de colombianos que estaban habilitados para votar acudieron a los urnas para responder a la pregunta "¿Apoya el acuerdo final para la terminación del conflicto y construcción de una paz estable y duradera?".
De ellos, 6.431.372 ciudadanos (50,21 %) votaron 'No' y 6.377.466 (49,79 %) optaron por el 'Sí', por lo que el acuerdo fue rechazado y el entonces presidente colombiano, Juan Manuel Santos, tuvo que negociar con las fuerzas políticas que se oponían a firmar la paz con las FARC, liderados por el expresidente Álvaro Uribe.
Tras el plebiscito, el acuerdo fue refrendado por el Congreso en las semanas siguientes. El documento pasó de 297 páginas en la versión firmada el 26 de septiembre a 310 en la rubricada el 24 de noviembre, al acoger 56 de los 57 temas abordados en las reuniones entre el Gobierno y promotores del 'No'.
Los cambios que hubo entre los dos textos fueron más cosméticos que profundos y entre ellos destacaba, por ejemplo, que el primer acuerdo no obligaba de manera explícita y detallada a la guerrilla a entregar un inventario exhaustivo de sus bienes y activos de forma inmediata para reparar materialmente a las víctimas, mientras que el segundo sí.
El acuerdo definitivo también estableció que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el tribunal transicional creado por el acuerdo, está diseñado para funcionar diez años, que se cumplen en 2028, con la posibilidad de una prórroga de hasta 10 más, mientras que en el primer acuerdo no se determinó un límite de tiempo.
Sin embargo, los promotores del 'No' consideraron que lo firmado no recogía sus peticiones y desde entonces manifiestan su rechazo al acuerdo de paz que está implementándose.
Los "problemas que dejó" el plebiscito
El exjefe negociador del Gobierno con las FARC, Humberto de la Calle, afirmó este viernes al intervenir virtualmente ante el Congreso que si bien el resultado del plebiscito no fue el esperado por el Gobierno, la votación fue "necesaria" para poder alcanzar la paz con la guerrilla.
"El plebiscito jugó un enorme papel para lograr finalmente la firma del acuerdo. Esa presencia, ese fantasma del plebiscito, fue extremadamente útil para racionalizar la discusión en la mesa y para mantener viva la agenda (...) No sólo era necesario, fue bueno y cumplió", expresó De la Calle.
Igualmente, el exjefe negociador opinó que el plebiscito también sirvió "como instrumento de contención a las pretensiones de las FARC", que buscaban sacar el mayor provecho político de los diálogos de paz.
Por su parte, el expresidente Uribe (2002-2010) aseguró en un video que, diez años después del plebiscito, Colombia debe "resolver los problemas" que dejó esa votación.
"Primero, acabar con el narcotráfico que pasó de 150 toneladas de cocaína llegadas al mercado en 2010 a 2.100 toneladas de cocaína llegadas al mercado en 2024, y con toda la violencia generada", manifestó.
El exmandatario aseguró que su partido, el Centro Democrático, promueve un proyecto de ley para que las sentencias de la JEP contra militares "tengan revisión automática en la justicia penal militar y para que las penas privativas por esos hechos se limiten a cinco años y con la alternativa restaurativa".
"Es necesario examinar que mientras a los miembros de FARC se concedieron todos los derechos políticos, el de elegibilidad, por ejemplo. No obstante, los crímenes atroces, muchos colombianos condenados, justa o injustamente, necesitan recuperar sus derechos políticos. Es hora de buscar soluciones a los inmensos problemas heredados por el desconocimiento del resultado del plebiscito", expresó. EFE
"Es necesario examinar que mientras a los miembros de FARC se le concedieron todos los derechos políticos, el de elegibilidad, por ejemplo, no obstante los crímenes atroces, muchos colombianos condenados, justa o injustamente, necesitan recuperar sus derechos políticos. Es hora de buscar soluciones a los inmensos problemas heredados por el desconocimiento del resultado del plebiscito", expresó.
(c) Agencia EFE